¿Qué hace una Wedding Planner?

Lo cierto es que has visto millones de bodas, has soñado con la tuya, pero también con las bodas de otras personas. Lo cierto es que has revisado una y mil veces los catálogos de vestidos de novia, has visualizado ambientes espectaculares para una celebración y has diseñado mil y una maneras de entrar de forma triunfal en un banquete. Aunque es posible que tengas muchísimo potencial como Wedding Planner ¿crees que es suficiente? Si tienes claro que lo que más deseas es convertirte en una planificadora de bodas, deberías saber algunas cosas más. No te preocupes, estás en el lugar correcto y en el momento indicado. Hoy vamos a mostrarte qué se necesita para convertirse en wedding planner y cómo puedes comenzar tu negocio en esto de la industria de las bodas.

¿Cuál es el trabajo exacto del wedding planner?

 

Cuando se organiza una boda, o un evento en general, parece que lo más importante es que todo en el día señalado salga perfecto. Lo cierto es que sí, que el resultado final es imprescindible para el éxito, pero eso no significa que todo el esfuerzo esté concentrado en el día del enlace. El wedding planner tiene muchísimo trabajo meses antes de una boda.

El libro maestro del wedding planner

 

Todo planificador de bodas que se precie debe tener un pequeño libro con una gran cantidad de información. Un libro de valor incalculable que concentrará toda su sabiduría. En este libro, el wedding planner tendrá anotados todos sus contactos y proveedores; y es que, al final, un organizador de bodas no es más que una pieza clave que hace de intermediario entre los novios y los proveedores de calidad.

Diseño del evento

Una de las tareas más apasionantes y en las que más disfruta un wedding planner es en la parte creativa. Aunque los novios suelen pensar que este profesional se encarga únicamente de la coordinación del día B, un planificador de bodas se encargará de un servicio completo en el que diseñará, junto a la pareja, hasta el más mínimo de los detalles.

Se encargará, por tanto, de la elección de la paleta de colores, de los planos de planta de los ambientes, de la decoración, los alquileres, la iluminación y la estética general del lugar escogido. En el caso de que el wedding planner no ofrezca estos servicios, se encargará de poner a los novios en contacto con un estilista que sí pueda ofrecérselos.

Llevar las finanzas de la boda

La parte del presupuesto es una parte esencial. Hay que pensar que no sólo ofreceremos a los novios un presupuesto del día del enlace, con todos su extras ya incluidos, es que, además, tenemos que incluir nuestros honorarios.

Teniendo en cuenta esto, hay que tener claro que no todas las parejas pueden contar con el mismo presupuesto, por lo que será necesario contar con proveedores diferentes, con distintas tarifas, para poder adaptarnos al bolsillo de los futuros novios.

Además, un wedding planner puede encargarse también de aspectos relacionados con depósitos y pagos, para que las fechas límite no se pasen y evitando que la pareja se estrese por estos temas.

Planificar las reuniones de boda

Cuando se organiza una boda, los novios van a tener que acudir a un sinfín de lugares. Elección de flores, elección de menú, de ubicación etc. Todo esto, evidentemente, aunque exista la figura del wedding planner, tienen que verlo por ellos mismos.

Un planificador de bodas se encargará de llevar la agenda de los novios anotando en cada momento todos esos pasos para que no se solapen las citas y no se falte a ninguna.

Registro de invitados

Si hay una tarea tediosa para las parejas es enviar invitaciones y recibir respuestas. El wedding planner puede encargarse sin problemas de esta gestión. Podrá desde habilitar una página web para registrar así las confirmaciones, hasta enviar las invitaciones por correo junto a un teléfono de contacto para que puedan confirmar la asistencia.

Planificar la experiencia de los invitados

Hay veces que pensamos que en una boda los únicos protagonistas son los novios, y si bien es cierto que son los más importantes, esta celebración se hace para que el resto de invitados, amigos y familiares, pasen un día maravilloso.

Como wedding planner, tendrás que diseñar la experiencia del invitado. Esto implica también dar opciones de alojamiento a aquellas personas que vienen de fuera. Organizar aspectos como recogida con autobuses e incluso preparar los detalles y regalos para invitados.

También tiene que prestar atención a las intolerancias y alergias, con el fin de que todos puedan disfrutar de un banquete de boda sin incidencias.

¿Podrías ser un buen wedding planner?

Las descritas, son algunas de las tareas más importantes de un wedding planner, pero lo cierto es que podríamos llenar muchas páginas más con pequeños detalles que no deben pasarse por alto. Asimismo, hay que decir que además de tener conocimiento sobre todos estos temas, un buen organizador suele tener unos rasgos de personalidad concretos:

  • Una persona altamente organizada.

  • Una persona que sabe guardar las formas y es calmada ante cualquier situación.

  • Sensible e intuitivo frente a las necesidades de las personas.

  • Un gran comunicador.

  • Un líder de equipo fuerte y confiable.

Si algunos de estos aspectos son familiares para ti, podemos decirte que ya cuentas con muchos puntos para convertirte en un excelente organizador de bodas.

Cursos de wedding planner online

Aunque tengas muchos conocimientos sobre el mundo de las bodas, no te pierdas ningún programa relacionado con esta temática y cuentes con una imaginación desbordante para crear eventos, sentimos decirte que no es lo único que vas a necesitar para empezar tu negocio como wedding planner. La formación, aunque no imprescindible, es la clave del éxito.

No todo el mundo contrata un planificador de bodas. Aquellos que lo hacen, lo hacen buscando un profesional completamente cualificado y muy bien informado. Contar con cursos de wedding planner online puede ser la mejor manera de dar seguridad a tus clientes.

Imágenes vía:cottonwillowdesign,fianceebodas,