9 Cosas que pueden pasar en una boda y cómo salir airosa

Un Wedding Planner debe tener absolutamente todo bajo control. No obstante, los imprevistos pasan, y más de lo que podemos imaginarnos. Por tanto, el trabajo de un organizador de bodas también debe ser el de solucionar estos pequeños problemas o imprevistos lo más rápido posible para que el transcurso de la celebración no se vea interrumpido. ¿Con qué podemos encontrarnos? Con todo tipo de situaciones, desde el olvido del arroz hasta la aparición de un comensal intolerante o con alergias que no ha sido previsto con antelación. Ante todo, calma. Siempre hay una solución para estos problemas, o por lo menos, un Wedding Planner debería tenerla.

Olvidos del arroz o flores

Si hay un momento tradicional en todas las bodas, ese es el momento en el que se tira el arroz tras la ceremonia. En las bodas actuales, muchas veces se cambia el arroz por pétalos de flores, incluso se mezclan ambos. Sea como sea, no hay nada peor que encontrarnos con una salida de los novios sin arroz o sin flores.

En el caso de que un familiar o amigo sea el encargado de llevar las bolsitas, siempre se deberá tener en cuenta su llegada a la ceremonia. Una vez llegue esta persona, tendremos que confirmar que efectivamente lleva las bolsas de arroz. Si por algún motivo se ha olvidado de ellas, tendremos tiempo para solucionarlo. Si nos damos cuenta al final de la ceremonia, no se podrá hacer nada.

El guion y los discursos de la boda

Tanto en las bodas religiosas como en las bodas civiles, muchos son los familiares que intervienen para regalar unas palabras a los novios. En las bocas civiles organizadas en fincas u otros espacios, la importancia del guion es aún mayor. ¿Qué pasaría si llegara el maestro de ceremonia y no tuviera este guion? ¿Qué pasaría si las personas que intervienen olvidaran sus discursos? Quizá en el segundo caso se puede improvisar, pero lo que está claro es que el maestro de ceremonia tiene que saber el orden de las intervenciones y qué decir en cada momento.

Un Wedding Planner debe tener por adelantado toda esta información para llevar varias copias. De esta forma, si alguna falla, siempre tendremos una de repuesto para que la ceremonia continúe sin problema.

Una salida de novios sin orden

En las bodas religiosas suele estar mucho más controlado, pues es el propio sacerdote o cura el que avisa de que hay que esperar a los novios fuera. En las bodas civiles, si el maestro de ceremonias se olvida, quizá no quede claro que tenemos que empezar a esperarlos en otro espacio para recibirlos como recién casados.

Es conveniente que una persona se encargue de repartir el arroz en el momento de las firmas (en el caso de que se firmara en el espacio en el que se celebre la boda) o cuando la ceremonia esté terminando. Cuando se reparta el arroz, esa persona se encargará también de indicar a los invitados que deben desplazarse para el momento final.

Problema con la música

Una ceremonia sin música puede ser un problema muy grande. Tanto si contamos con músicos en directo como un técnico de sonido, debe estar siempre controlada su llegada.

El Wedding Planner debe tener el teléfono de los encargados de la música, pero estos, a su vez, también deben tener el teléfono del organizador de la boda. De esta forma, si hay cualquier imprevisto podrán estar conectados.

Ante un fallo de este calibre, lo único que podemos hacer es tener un plan B.

Las bodas con césped

Las bodas con césped son a todas luces preciosas. No obstante, muchas veces nos olvidamos de que en estas bodas, las invitadas pueden pasarlo un poco mal. Muchos tacones que se meten dentro de la tierra y terminan destrozando zapatos. En estos casos, conviene que recomendemos a los novios que compren soportes para tacones y que los coloquen en puntos estratégicos para las invitadas. También podemos designar a alguien para que los reparta a la entrada de la ceremonia.

Problemas con los autobuses

Los autobuses pueden retrasarse o incluso perderse. El Wedding Planner debe anticiparse a este problema teniendo siempre el teléfono del conductor y estando en continuo contacto con él. Repasa el día anterior los horarios y los lugares de recogida, también el destino.

Si se equivoca de lugar de recogida, por ejemplo, la solución sería llamar por teléfono para indicarle que debe volver al nuevo punto de encuentro.

Un alérgico sin previo aviso

Aunque generalmente suele avisarse a los invitados para que señalen si son intolerantes o alérgicos, podríamos encontrarnos con algún caso que no se ha contabilizado. Ante esto, la mejor manera de anticiparnos al drama será el de contratar un catering que cuente con una opción especial, aunque no se notifique.

Fuegos artificiales

En algunos lugares es típico que los amigos de los novios o familiares les sorprendan con fuegos artificiales. Suele pasar, también, que se compran sin pensar y sin avisar al sitio en el que se va a celebrar la boda.

Es importante preguntar siempre si en el espacio en el que se va a celebrar el evento es posible realizar un pequeño castillo de fuegos artificiales, también si queremos tirar una traca de petardos, por ejemplo.

Una vez lo tengamos claro, podemos avisar a los novios para que puedan, a su vez, avisar a sus respectivos amigos y familiares de lo que se puede y no se puede hacer en este espacio. Siempre con tiempo de antelación para que nadie compre algo que no se va a poder usar.

Tener siempre otros proveedores

No nos cansaremos de decir que si hay algo importante para un Wedding Planner es tener un plan B para absolutamente todo.

La lista de proveedores no se debe quedar únicamente con los que los novios contratan finalmente. Cualquier cosa que podamos pensar puede fallar, y hay muchas ocasiones que sin más tiempo de reacción lo único que nos salvará es tener otro proveedor a mano.

Además, también es importante tener una relación fluida con los proveedores que sí están contratados. Tener sus teléfonos y repasar días e incluso horas antes cuáles son sus funciones y sus horas de llegada.

Imágenes vía: weddingchicks, junebugweddings,lanacion,