5 imprevistos que pueden arruinar una boda y cómo evitarlos

Si hay algo que los Wedding Planners tienen que tener presentes es que absolutamente todo puede salir mal, y no, no pasa nada, porque realmente el trabajo de un organizador de bodas pasa precisamente por tener un plan B, C, D e incluso E. Los imprevistos no pueden arruinar un día tan importante, por lo que además de organizar este gran día, un Wedding Planner tiene que anticiparse a todas esas cosas que podrían arruinar el momento. Siéntate y toma nota, hoy te vamos a hablar de los 5 imprevistos más comunes en una boda y cómo puedes evitarlos.

1. Problemas con los proveedores

Si hay un problema común es este. Si estás empezando en esto de la organización de bodas y de eventos, es posible que pienses que estas situaciones son poco comunes, pero lo cierto es que no, un Wedding Planner experto sabe que hay veces que una llamada puede cambiarlo todo.

Es posible que esté todo organizado y que quede muy poco para el día de la boda. Es posible, también, que el día menos pensado recibas la llamada de un proveedor (música, flores, catering etc.) y te diga que por motivos de fuerza mayor no puede estar ese día disponible. Es posible que se te pare el mundo, los pulsos y las ganas de vivir, pero lo cierto es que un Wedding Planner experto tiene claro que esto no puede parar nada, el show debe continuar.

¿Cómo podemos anticiparnos a esto? Muy sencillo, teniendo siempre un plan B de absolutamente todos los proveedores que tengamos para ese día. Si queremos tener más opciones, pues mucho mejor.

Hay que añadir que por norma general el mismo proveedor es el que suele proponer un sustituto. El mundo de las bodas no es tan grande, y nadie quiere tener una mala reputación. Así que ellos mismos suelen encargarse de solucionar el problema. No obstante, es posible que el nuevo proveedor no te termine de convencer o que, en el peor de los casos, no se te ofrezca ninguna alternativa. En estos casos tu plan B tiene que salir a actuar.

2. Problemas meteorológicos

Las bodas al aire libre son una tendencia absoluta. Nos gustan, les gustan y siempre son las más solicitadas. No obstante, estas bodas tienen un riesgo; el tiempo.

Cuando organizamos una boda la organizamos con muchísimo tiempo de antelación (casi siempre). Esto significa que no tenemos ni la menor idea de qué previsión tendremos para el día B. Es más, la misma semana del evento e incluso el día anterior las cosas pueden cambiar drásticamente. Por tanto, nuestro consejo es claro; jamás te fíes de las previsiones meteorológicas y como siempre ten un plan B.

El plan B puede ser que en el lugar en el que se va a celebrar el evento tenga un salón interior. Cuando esto no es posible, la opción de alquilar una carpa es esencial. Lo cierto es que preparar un ambiente mágico dentro de una carpa elástica para bodas es perfectamente posible.

3. Olvidos de última hora

Imaginaos que ya está todo preparado y que la novia va a entrar en escena. Todo parece ir sobre ruedas hasta que os dais cuenta de que hay un pequeño problema, no hay anillos. Los olvidos de última hora existen y lo cierto es que pueden suponer un contratiempo bastante importante.

La mejor manera de solucionar este tipo de descuidos es anticipándose. Un Wedding Planner siempre tendrá una lista de detalles de la que debería hacer partícipe a los novios. Una lista que debe repasarse constantemente en el día señalado. ¿Y si esto falla? En estos casos hay que contar siempre con una buena lista de contactos.

Esta lista de contactos serán los teléfonos de padres, hermanos o amigos de los novios. Personas que puedan ayudarte en un momento dado para solucionar estos pequeños contratiempos que pueden arruinar el día.

Quizá el ejemplo de los anillos es muy extremo, pero es posible que cualquier otro elemento se pierda o se olvide. Una buena red de seguridad podría conseguir que en un momento determinado alguien fuera en busca del elemento perdido o que comprara otro.

4. Kit de emergencias

Los novios son los protagonistas. Estarán radiantes y guapos, luciendo unos looks de escándalo. Esto no significa que no podamos vernos envueltos en una situación peliaguda con copas de vino derramadas o manchas de última hora. Ninguna novia quiere ir con un vestido sucio en las fotos de su boda.

Es recomendable que un Wedding Planner tenga un kit de emergencias para estos casos. Un kit en el que tenga a mano todo tipo de quitamanchas, efectivos y rápidos. También será interesante llevar un kit de costura básico con hilo, aguja, pegamento textil, tijeras, botones o imperdibles.

Hay casos en los que quizá los novios puedan tener un plan B en su vestimenta. Aunque es evidente que no todos los presupuestos llegan a esto.

5. Un corte de luz inesperado

Imagina por un momento que empieza el baile, ese gran baile en el que los novios se mueven al ritmo de su canción favorita, ya como marido y mujer. Justo en ese momento se va la luz. ¿Insólito? ¿Improbable? Lo cierto es que esta situación pasa mucho más de lo que pensamos. Como podemos imaginar, es un auténtico drama; y es que sin luz se acaba la fiesta.

La única solución frente a esto es rezar para que vuelva en un segundo o alquilar un generador de luz para el día de la boda. Sí, parece un poco extremo tener que alquilar algo que no se va a gastar al 100%, pero si pensamos en las consecuencias de un corte de luz, quizá no nos parezca tan extremo.

Bonus track: una boda aplazada

La situación de la pandemia de 2020 nos hizo enfrentarnos a más cancelaciones de las que un Wedding Planner ha vivido durante su vida laboral. Esto nos ha hecho reflexionar mucho en el gremio; y es que una cancelación no tiene que estar únicamente asociada a estas situaciones sanitarias excepcionales. Hay muchísimos motivos por los que una boda puede aplazarse, desde una enfermedad grave en un familiar muy cercano hasta un contratiempo que afecte a los propios novios.

Lo cierto es que ante esta situación no se puede hacer nada, por lo menos antes de que llegue. Lo que si podemos es gestionar absolutamente todo después. Encargarnos de las nuevas fechas con la máxima celeridad y poner toda la maquinaria en marcha para contactar con proveedores e invitados. Ante todo, intentad que los novios estén tranquilos, pues al final esto son cosas que pasan y nunca nada es tan grave como parece.

Imágenes vía: thetruebride, kellykollar,addicfashion